miércoles, 21 de mayo de 2008

Empanada empanadilla: atrapada en Barcelona


Podría comenzare hablando de lo empanada que soy y lo empanadilla que me estoy volviendo. Todo esto relacionado con el hecho de darme cuenta un día después de que mi vuelo era el día anterior, con el agravante de hacer perder el tiempo a otras dos personas que me llevaron el coche de Barcelona a Girona a las 5:00 de la mañana...Que se dice pronto.

He dicho lo siento mil veces y de todo corazón por las miles de molestias causadas a la gran familia Navarro, que me han acogido como una hija/nieta. Y es que de eso quería hablar.

He estado una semana en Barcelona sintiéndome como si fuera de ahí (dejándo a un lado el hecho de que no parlo catalá). Estaba con mi novio, tenía amigos y tenía una familia. Y es que me he sentido como en casa. Una yaya que se enfadaba porque Imanol hacía mejor tortillas que ella y que desde el primer día me dijo que era su nueva nieta. ¡Qué dices a eso! Pues gracias, mil y una veces. Y es que así da gusto, o si.

He visto a Xabi, que sigue en su línea. Corriendo de culo, demasiado rápido y hacia abajo levemente.

He vivido con Marta, como si estuviermos en Aarhus y quedásemos para ir al Bazar Vest o para reírnos de sus compañeros de piso daneses. Pero faltaba la tercera en discordia, la rubia, y tú lo sabes. Pero bueno, la dejamos para otra...cuando nos hartemos de los que ahora echamos de menos.

pd:Y sí, he acabado odiando el MABCA y La Catedral. Porque tanto si me perdía por el Barrio Gótico como en El Raval acababa en estos dos puntos.

2 comentarios:

justizen dijo...

qué fuerte el moemento tortilla

Anónimo dijo...

1 semana da tiempo para tanto.Que miedo