miércoles, 28 de mayo de 2008


En sus memorias, Mi último suspiro, Buñuel asume una postura terminante frente a la pregunta sobre qué le gustaría hacer durante las 24 horas de los días que le restaran vivir. Él responde:

Tenme cuatro horas de vida activa y veinte horas de suñeos, con la condición de que luego pueda recordarlos; porque el sueño sólo existe por el recuerdo que lo acaricia

1 comentario:

justizen dijo...

yo no nuca recuerdo lo qeu sueño, y sí croe q es una putada