
En sus memorias, Mi último suspiro, Buñuel asume una postura terminante frente a la pregunta sobre qué le gustaría hacer durante las 24 horas de los días que le restaran vivir. Él responde:
Tenme cuatro horas de vida activa y veinte horas de suñeos, con la condición de que luego pueda recordarlos; porque el sueño sólo existe por el recuerdo que lo acaricia
1 comentario:
yo no nuca recuerdo lo qeu sueño, y sí croe q es una putada
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