El sol ha llegado y parece que se queda. Nos deja unos días de 22 máxima, 7 mínima. Con un día de
5:14 a 21:00 exactamente hoy.
Aarhus con sol es una ciudad totalmente diferente. Todo el verde que crean las continuas lluvias en otoño e invierno se llenan de jóvenes (porque la mayoría de la gente que vive aquí son estudiantes) tirados tomando el sol, escuchando música, haciéndo barbacoas y leyendo, mucho.
Parece que la población se ha doblado, yo no sé dónde se meten cuando la noche invade al día.
Los mayores sacan sus coches descapotables, que no son pocos. Pero yo soy feliz porque puedo ir en tirantes en la bicicleta.Coger mi librito, mi ipod y mi sabana y tirarme al sol.
Estoy morena, me lo han dicho. La lechosa se está deslechosando, a dónde va a llegar el mundo.
Eso sí, todo tiene sus pros y contras. El contra de esto es toda la luz que entra por la mañana. En Dinamarca no hay persianas. Y mis ventanas están tapadas por una finísima cortina blanca.
Total, no hay día en que me levante más tarde de las 9.Ahora con un antifaz que me he comprado, 10.
Y eso. Que a la gente que vino aquí cuando hacía frio esperando al bus, les diría que volviésen. Pero ya se que no es tan fácil.